La mayoría de los visitantes pasan entre 1,5 y 2 horas recorriendo el Acuario de Kioto. Las exposiciones siguen un recorrido lógico a través de entornos acuáticos interconectados, lo que te permite disfrutar de la atracción sin tener que volver sobre tus pasos.
Empieza por las galerías de agua dulce, donde te encontrarás con las famosas salamandras gigantes de Kioto y con especies fluviales autóctonas, antes de seguir el recorrido río abajo hacia los hábitats marinos. Sigue por las exposiciones de medusas y el hábitat de los pingüinos antes de planificar tu visita para que coincida con una demostración de delfines o una charla de los cuidadores, si hay alguna programada. Por todo el acuario hay pantallas interactivas y programas de temporada, así que déjate un poco de margen para poder disfrutar de cualquier evento especial que se celebre durante tu visita.
No te lo puedes perder: Las salamandras gigantes japonesas, el hábitat de los pingüinos, las actuaciones de los delfines y el «País de las Medusas» son las atracciones más emblemáticas del acuario.
Opcional: Las charlas de los cuidadores, los talleres y los eventos de temporada aportan información adicional a los visitantes interesados en la conservación y la vida acuática.
Cursos guiados frente a cursos a tu propio ritmo: El Acuario de Kioto está pensado para que lo explores por tu cuenta, lo que te permite moverte a tu propio ritmo y participar en las charlas y sesiones de alimentación que se organizan a lo largo del día.
